Adviento – Ciclo A

Cuarto Domingo de Adviento – Ciclo A

23 diciembre 2016

Reflexionando sobre Matthew 1: 18-24

No dice una sola palabra en todo el Nuevo Testamento, y aun así su carácter se nos presenta fuerte y claro.  Él no es como cualquier otro hombre que conocemos en las escrituras, y aun así existen más santuarios para él que para cualquier otro hombre con la excepción de Jesús.  Una de las cosas que he aprendido en mi privilegiada vida de viajes es que los Cristianos de todas las tradiciones estamos locos por San José.  Él está en todos lados.

Trece países (y todas las provincias del hemisferio Occidental) lo aclaman como su patrón.  De echo, el nombre más común para una ciudad en este planeta es San José, así en español.  Sabemos muy poco acerca de él, pero el evangelio de Mateo nos cuenta lo que necesitamos saber.  María, la madre de Jesús, se nos presenta prominentemente en la radiante historia Navideña del evangelio de San Lucas.  Pero es José quien vine a la luz en la narrativa mucho más oscura de Mateo acerca del nacimiento de Jesús, y la historia ha acogido al padre adoptivo de Jesús con gran devoción y amor.

Es Mateo quien nos cuenta de este hombre justo quien dijo si al misterio del alumbramiento de la virgen.  Y que no se te escape esto:  él decidió divorciarse de María en secreto- con tal de que no la apedrearan (Deuteronomio 22:23-17)- ANTES de que el ángel se le apareciera en sueños y le contara que el bebe había sido concebido por obra del Espíritu Santo.

Así que, lo primero que sabemos acerca de él es que es un buen tipo.  El resto de la historia de Mateo nos mostrará QUE TAN buen tipo es, que fuerte y fiel y valiente e intuitivo y protector es.   ¿Tú sabes el camino hacia San José?  Es por medio de la fidelidad a Dios, en la oscuridad y el e la luz.

¿Qué tradiciones tiene tu familia acerca de San José?

Kathy McGovern ©2016

Kathy McGovern © 2014-2015

Tercer Domingo de Adviento – Ciclo A

12 diciembre 2016

Reflexionando sobre Matthew 11: 2-11

¿Sientes que estás atrapado en un patrón de espera? ¿Has orado las mismas oraciones por años, con poca o ninguna señal de respuesta?

Si estás asintiendo con la cabeza y diciendo –si, si, si- entonces esta es tu estación.  El Adviento es tu temporada de siembra.   Tal vez tú nunca logres ver la cosecha en tu vida.  Pero tus oraciones están en excelente compañía.  Considera a Santa Teresa de Calcuta, por ejemplo. Sabemos que se pasó las ultimas cinco décadas de su vida orando para que Dios le regresara su consuelo.  Está bien.  Ahora ya tiene toda la eternidad para descansar en ese consuelo.

Juan el Bautista es un Santo del Adviento.  Encarcelado en el calabozo de Herodes, nos podemos imaginar que tal vez recordando su ministerio en el Jordán se llegó a preguntar si había acertado o no.  Israel era un país repugnante con falsos profetas.  Él mismo había hablado en contra de ellos.  Y aun así, encadenado y lejos de las estrellas del desierto, se puede haber temido que desperdició su vida sin un buen propósito.

Sus discípulos llevaron su oración de prisión hasta Jesús.  ¿Eres tú El que había de venir?   Puedes sentir el amor de Jesús viajando más rápido que la velocidad de la luz desde Galilea, por el Valle del Jordán directamente hasta la prisión de Juan.  Vayan y díganle lo que han visto y oído.

Lo cual nos trae de regreso a nuestras propias vidas de Adviento.  ¿Has tú, durante tu vida, experimentado la sanación de una enfermedad, la reconciliación de una relación rota, la superación de una adicción o de un comportamiento inmaduro?  Ve y dile a alguien lo que has visto y has oído.    Tal vez es el mensaje que han estado esperando recibir mientras que ellos mismos están en cadenas.

¿Qué oraciones contestadas compartirás con alguien esta semana?

©Kathy McGovern 2016

Kathy McGovern © 2014-2015

Segundo Domingo de Adviento – Ciclo A

8 diciembre 2016

Reflexionando sobre Isaiah 11:1-10

Existen tantas maneras de desperdiciar el tiempo en el internet hoy en día,  y yo no puedo evitar entretenerme con esos videos que te enternecen el corazón de animales de varias especies jugando juntos y apapachándose.

Hay uno de un gato y un perro abriendo una puerta, un oso y un tigre acurrucados, un hermoso pájaro volando con un delfín.  Lo que nos impresiona, creo yo, en estas rarezas de la naturaleza es que los animales parecen deleitarse en conocerse, en investigar como es el pelaje del otro, el tamaño de sus alas, sin miedo de un ataque o de una traición.

Es ese Reino Pacifico, ese ideal y encantador parque de juegos donde los animales retozan en vez de atacarse, el cual promete Isaías.  Imagínatelo.  A pesar de todo lo que hemos pensado antes, el más aterrador de los tigres realmente fue hecho para acurrucarse contentamente con la oveja en el pasto.  ¿Por qué?  Porque el tigre no tiene hambre, y no está cazando a los indefensos corderos para conseguir alimento para sus cachorros. Si sacas el hambre de la ecuación, el reino pacifico ha llegado ya.

Tal vez se requiera de un tanto de extracción de recuerdos.  Las águilas y los peces van a tener que reinventar su relación.  Los tigres tendrán que desaprender lo que han sabido por miles de años.  Pero, oh, que tan divertida educación sería eso.

¿Somos los humanos lo suficientemente inteligentes para asistir a esta escuela?  ¿Podemos los más recientes- y por mucho los más depredadores- habitantes en la larga historia de la tierra enmendarnos y salvarnos a nosotros mismos?  ¿Podemos, finalmente, aprender a trabajar juntos para abrir las puertas cerradas, para encontrar consuelo unos en los ostros, para deleitarnos al nadar en los mares juntos?  Como siempre, el Adviento nos pregunta, “ ¿Si no ahora, entonces cuándo?  ¿Si no nosotros, entonces quíenes?”

¿Cómo estás ayudando tú a traer a la tierra ese Reino Pacifico?

Kathy McGovern ©2016

 

Kathy McGovern © 2014-2015

Primer Domingo de Adviento – Ciclo A

29 noviembre 2016

Reflexionando sobre Matthew 24: 37-44

El mes pasado nos robaron, más o menos alrededor de la medianoche.  Nuestra amiga Karen, quien vive en nuestro sótano y trae montones de risa y diversión a nuestra casa, oyó a alguien tosiendo en nuestra entrada de autos.  Primero se le ocurrió salir a investigar.  Después se le ocurrió- gracias a Dios- quedarse en su cama calentita y cómoda y dormirse de nuevo.

Mi esposo Ben también oyó a alguien toser justo afuera de nuestra ventana del segundo piso a la misma hora.  Se levantó y se asomó por la ventana.  Como no vio nada fuera de lo ordinario, pensó en salir afuera, pero de nuevo, la cama calentita y cómoda le ganó a la alternativa de enfrentar al frio de afuera.

Todos nos pusimos a comparar notas en la mañana, cuando vimos la cochera toda revuelta y los estragos en los autos que habían sido asaltados.  Los intrusos fueron tan descarados que entraron justo por el patio trasero en lugar de usar la entrada más cercana por el callejón, seguramente porque nuestros vecinos, a quienes les robaron exactamente de la misma forma el año pasado, tienen una lámpara con detector de movimiento que se enciende cuando pasa hasta la mas pequeña ardilla por su campo magnético.

Nos pusimos manos a la obra, por supuesto.  Cambiamos el código de la puerta de la cochera y una vez más prometimos recordar cerrar con llave la puerta de la cochera.  La próxima vez, estaremos listos.

Lo cual nos trae, por supuesto, al Adviento, y la urgente advertencia de san Pablo que nos dice ahora es la hora de despertar de nuestro sueño.   Una toz fuerte fuera de nuestra ventana no fue lo suficientemente alarmante para levantarnos.  Dormir es mucho más reconfortante que enfrentarnos con lo que urgentemente trata de despertarnos.  Pero es Adviento, y es hora de despertar.  Jesús, nuestro Lucero de la Mañana, está tratando de despertarnos.

¿De que te está Cristo llamando a despertar este Adviento?

Kathy McGovern ©2016

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Cuarto Domingo de Adviento – Ciclo A

22 diciembre 2014

Reflexionando sobre Luke 1:26-38

Mi madre y mi padre no le vieron. Yo estaba trabajando en la piedra de moler, moler el trigo para hacer el pan para la comida del mediodía.

Creo que lo sentía antes de verlo. El aire a mi alrededor parecía cambiar, como si una repentina tormenta se estaba gestando. Miré hacia arriba y vi un destello de luz, y luego una figura luminosa puse delante de mí. Yo estaba demasiado sorprendida para hablar, demasiado hipnotizado a moverse.

Alégrate, llena de gracia! El Señor está contigo. Mi respiración se detuvo. No podía girar mis ojos. De repente supe lo que mi corazón ha conocido toda mi vida. Dios me ha dado una gracia a diferencia de cualquier otro gracias. Para este momento en que nací. Mi espíritu saltó y empezó a regocijarse.

Habla, que sin mediar palabra le dije al ángel. Habla, y di a mi alma lo que se ha conocido desde el momento en que fui concebido en el vientre de mi madre Anna.

Él habló. Con alegría pronuncié mi sí. Y el Espíritu del Altísimo me eclipsado con tanta gracia y la paz que una nueva vida se creó en mi seno virginal. Bendito sea Dios por siempre.

Me puse a toda prisa a visitar a mi prima Isabel, porque Dios el Poderoso ha hecho grandes cosas para ella también. Y su hijo de alguna manera ya sabía lo que Dios ha hecho! Cuando saludé a Elizabeth a su bebé saltó en su vientre! Esta prima no es ni siquiera nacido todavía, y ya está anunciando mi hijo.

Aquí hay algo importante que usted sepa. A partir de la segunda mi bebé fue concebido empecé a sentir el amor de una madre por cada persona que ha vivido nunca. Y especialmente para usted. Ahora y en la hora de su muerte. AMEN.

Alguna vez fue tocado por un ángel?

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Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)
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Tercer Domingo de Adviento – Ciclo A

13 diciembre 2014

Reflexionando sobre Mark 1: 1-8

Prueba de todo. Conservar lo que es bueno.

El consejo de Pablo a la iglesia de Tesalónica suena tan fácil, pero ¿sabes realmente cómo probar el consejo que usted recibe, y mantener lo que es bueno? ¿Cómo, por lo demás, no una persona inteligente leer el periódico, ver las noticias, o votar en una elección? ¿Es posible ver a través de la escisión y discernir quién, si alguien, está diciendo la verdad?

St. Paul está guiando la naciente iglesia en Tesalónica, la segunda ciudad más grande de Grecia, en las formas de vivir su vida ahora que se han revestido de Cristo. Desde las cartas de Pablo preceden a cualquiera de los evangelios, y puesto que se trata, de hecho, su primer carta, escrita a menos de veinte años después de la resurrección-sus preguntas adquieren aún más urgencia. ¿Cómo viven su nueva vida en Cristo? ¿Cómo llegan a ser discípulos maduros y fieles de Jesús?

No hay evangelios, no Catecismo de la Iglesia Católica, ni siquiera hay otras cartas paulinas que circulan alrededor de orientar a esta comunidad cristiana primitiva. Ellos dependen de lo que aprendieron de Pablo mismo cuando visitó hace dos años y fundó la iglesia allí. Son una creación recién nacido, pero ¿cómo, pues, en caso de que vivir?

¿Eh. De alguna manera, los cristianos modernos no pueden darse cuenta de eso tampoco. Nos sentimos culpables no importa la forma que votamos. Estamos seguros de que Dios nos está llamando a este trabajo, esta casa, esta amistad, y entonces las cosas cambian y no estamos tan seguros.

Las palabras de St. Paul nos dan orientación. No apaguen el Espíritu. Abstenerse de toda clase de males. Y seguramente Juan el Bautista añadiría, “Preparad el camino del Señor.”

¿Cómo es tu vida de oración en este Adviento?

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Segundo Domingo de Adviento – Ciclo A

7 diciembre 2014

Reflexionando sobre Mark 1: 1-8

La más divertida pegatina que he visto tiene una especie de Adviento tinte a él: Jesús va a volver. Mira ocupado.

Todavía me río entre dientes. Lo que lo hace divertido, creo yo, es que traiciona nuestro malentendido desafortunado de lo Divino. Si Jesús va a regresar y, por cierto, nunca se fue, gracias a su permanente Espíritu Santo, entonces tiene que ser como el maestro que viene de nuevo en la habitación, o el jefe de regresar de un viaje.

Mira ocupado, todo el mundo! Porque todo lo que hemos estado haciendo mientras que el jefe había desaparecido debe ser sin valor. Trabajar en proyectos, respondiendo a mensajes de correo electrónico en nuestro propio programa, o incluso tomar un delicioso día de enfermedad debe ser todo un derroche de dinero de la compañía. El jefe nos quiere trabajar, trabajar y trabajar, y si trabajamos lo suficiente vamos a obtener un ascenso para que podamos trabajar aún más duro.

Yuck. Qué Jesús extraña e infeliz debemos estar esperando. Nos vemos en el Evangelio que la gente de toda la región de Judea y todos los habitantes de Jerusalén estaban haciendo el viaje al desierto para escuchar a Juan y ser bautizado por él. Y apuesto a que todos estaban dispuestos a utilizar sus días de enfermedad para llegar allí.

¿Por qué? Porque sentían que Juan era el testimonio de Aquel que vino, y no quería estar lo más cerca que podían conseguir.

Sospecho que, si Jesús tiene preguntas de nosotros en su regreso, que será algo como esto: ¿Te diste cuenta la asombrosa belleza del mundo? ¿Te gusta lo mejor que podía? ¿Sabía usted cava profundo y encontrar la gracia de perdonar?

Y, por último:

He conocido a usted mucho. Me conoces? (C.S.Lewis, La Última Batalla.)

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Primer Domingo de Adviento – Ciclo A

2 diciembre 2014

¿Amas el Adviento? Nunca he conocido a nadie que no lo hace. Y en estos días, después de leer el aprendizaje Libro exquisita de Barbara Brown Taylor andar en la oscuridad, creo que sé por qué. Después de los largos días de verano y las luces de la decoloración de otoño, por fin estamos listos para ceder a la oscuridad. El Adviento nos da permiso para permanecer en la oscuridad durante cuatro semanas deliciosas.

Algo hay que no ama la oscuridad, pero hay otra parte de nosotros que anhela. Incluso el más extrovertido rugido agradece a arrastrarse debajo de las sábanas y dejar que la noche entrar, con sus sueños de sanación y tranquila restaurativa.

Y es en la oscuridad, por supuesto, donde guardamos ver el mejor. Las estrellas guían a los navegantes a puertos seguros, y las formas cambiantes de la luna dan expresión a nuestros propios cambios espirituales, de consuelo a la desolación y vuelta a empezar.

Este Adviento Estoy intentando algo nuevo, y mi alma está preparada para ello. Voy a pasar más tiempo en la oscuridad. Voy a ver la forma de dar las tinieblas a la más tenue de un color violeta-Adviento, por cierto-en las primeras horas de la mañana. Yo me voy a sentar en el terreno de juego oscuro, o al menos tan oscuro como nuestro más iluminado paisaje urbano permite-y escuchar para coyotes y canción noche.

Era, después de todo, en la vigilia de la noche, cuando los ángeles aparecieron en el cielo, anunciando el nacimiento del Salvador y cantando sus Glorias al cielo más alto. Sólo piensan: si los pastores se habían amontonan en una cueva, refugiándose por una linterna, que podrían haber perdido el momento más grande en la historia del mundo.

Se está haciendo de noche. Es hora de salir a la calle.

¿Qué recuerdos tiene usted sagrado de encuentro con Dios en la oscuridad?

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Cuarto Domingo de Adviento – Ciclo A

21 diciembre 2013

Reflexionando sobre Mt. 1: 18-24

Cuando mi amiga era estudiante de primer año de  preparatoria, leyó el evangelio de Mateo en la clase de teologia. Cuando llego a la parte en la que el angel le dijo a Jose que el nombre del niño era “Jesus”, se quedo atonita. ¿Cómo? ¿Porqué el angel le dice a Jose que el nombre del Bebé es “Jesus” cuando, solo unas oraciones adelante, leemos que todo esto sucede [patra que se cumpla lo que el profeta Isaias  habia anunciado, esto es, que el Niño seria llamado “ Enmanuel”?

Di mi aprobacion sabiamente y le aseguré que cuando ella fuera mayor entenderia las complejidades escondidas en el evangelio de Mateo. Despues, me dirigi a casa y escudrine por todas partes tratando de encontrar un respuesta decente que darle. Solo me tomo doce años Emily, pero he aqui mi intento de respuesta.

El autor del evangelio de Mateo (el cual estamos ahora leyendo ya por un año entero) desesperadamente quiere hacernos saber que Cristo nunca nos dejara. El Jesus historico, la persona real que nacio en Belen, fue llevada de contrabando a Egipto por su sabio padre, bautizado por Juan en el Jordan, inicio su ministerio public en Galilea a los treinta, fue crucificado por Poncio Pilatos, sufrio, murio, y fue sepultado en la tumba de Jose de Arimatea – esa persona historica, nuestro Salvador, fue llamado Jesus (o “Yeshua” – Dios Salva).

Despues de su resurreccion, en el dia que ascendio a los cielos, dijo estas palabras a sus discipulos, y a nosotros tambien: Y esté seguros que yo estare con ustedes dia tras dia hasta el final del mundo. Asi que, los 28 capitulos de Mateo inician y terminan con esa promesa. El esta con nosotros. Enmanuel.  En enfermedad, y en la salud, y en tristezas y en las alegrias, por toda la eternidad.

¡Oh! ven, ven, Enmanuel.

¿En que maneras sientes que la presencia de Cristo esta “contigo”?

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Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Sylvia Gould

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Segundo Domingo de Adviento – Ciclo A

8 diciembre 2013

Reflexionando sobre Isaiah 11: 1-10

En el sacramento de la confirmación recibimos siete dones del Espíritu Santo. Isaías menciona seis de ellos en la lectura del día de hoy.

Sabiduría:    Aquellos que posean sabiduría salvaran el mundo. Permite que este don trabaje en ti, ayudándote a organizar tu vida alrededor de las cosas que perduran. Deja que las palabras que salgan de tu boca, y las meditaciones de tu corazón, este año sean tocadas por el don de la sabiduría.

Entendimiento:    ¡Que Consuelo es tener un amigo que realmente te comprenda! Hoy día siempre hacemos juicios rápidos sobre los demás. Aquellos que poseen el don del entendimiento nunca juzgan, siempre están listos para escuchar a sus semejantes.

Consuelo:    Este don sobrenatural trabaja con tu intuición para ayudar a discernir la obra de Dios en tu vida. Dios esta sanando y salvando todos los días. Utiliza tu voz y tu vida para ser el co-publicista de Dios.

Fortaleza:    Fortaleza es mantenerte junto a la amiga que está perdiendo la estima de tus otros amigos. Fortaleza es el perseverar día a día en el trabajo, en la casa, en la oración. Como un tronco de árbol, que aunque sea golpeado miles de veces, permanece firme. En la oficina de mi oncólogo hay un letrero con la frase: “No ores pidiendo tener una vida fácil, Ora para ser una persona fuerte”.

Conocimiento:    No existe nada que te de mas paz que el conocer  tu propia verdad. Pero no confundas esto con lo que la cultura quiere que conozcas. Existe la voz del Espíritu que te guiara con una profunda paz y conocimiento para descubrir cómo debes ser en el mundo.

Temor de Dios:    ¿Cuándo fue la última vez que detuviste tu auto en medio de tus compras solo para mirar las montanas Rocallosas, tan cerca de nosotros que casi podemos respirar el aroma de los árboles? No continúes un día más sin concientizarte de la GRANDIOSIDAD de Dios.

¿Que don es el que necesitas más en este momento?

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Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Sylvia Gould

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