Monthly Archives: junio 2019

Secuencia de Pentecostés, 2019 – Ciclo C

13 junio 2019

Es Pentecostés, ve, sus rojos y su fuego.

Es escuchar la historia de anhelante deseo

Que busca llegar a los confines del mundo con sus nuevas.

Pero de algún modo, el mensaje se ha llegado a confundir.

 

Abandonaron todo lo que tenían a causa de una historia tan gloriosa

Y algunos entre sus numerosos miembros se volvieron muy conocidos.

Saúl se convirtió en Pablo, el gran aliado de los gentiles.

Sus cartas le otorgaron a los cristianos esta paz para confortarlos:

 

No por ser gentil, no por ser judío, no por ser sirviente, ni por ser libre.

Sin importar quién eres, la gracia de Dios permanece en ti y en mí.

Cuando el Espíritu mora en ti existe esta gran ventaja:

Cuando se trata de la gracia de Dios, todos hablamos el mismo idioma.

 

Y ahora, tantos años después, es difícil recordar

Que la unidad fue el regalo más grande que el Espíritu nos dio,

Por lo tanto, ven, Espíritu Santo, intentémoslo de nuevo.

Renuévanos, infúndenos, en su NOMBRE. AMÉN.

 

¿En qué manera experimentas el “hablar el mismo idioma” con amigos que vienen de otras tradiciones de fe?

 

Kathy McGovern ©2019 Translator: Deisy Andrew

Kathy McGovern © 2014-2015

Domingo de Ascensión/ Séptimo Domingo de Pascua – Ciclo C

1 junio 2019

Reflexionando sobre Juan 17: 20-26

Nuestro más sincero agradecimiento a Steve Padilla, Presidente de la Junta de Directores de One World Singers, ya todos los coros que actuaron tan bien en

Un mundo, muchas canciones: un festival cultural de Denver

El otro día fuimos a un concierto tan hermoso. Todavía estoy meditando las tantas maneras en las que me conmovió y expandió mi corazón. Comenzó con dos canciones cantadas bellísimamente por un coro “tradicional.” Después entró en escena otro coro mucho más grande que se les unió, y GUAU. El sonido y la calidad de sus voces multiplicaron diez veces el sonido del coro original.

Aplausos. Desaparecen, y el santuario se llena con los colores sublimes del coro coreano, una combinación de todos los coros de las iglesias coreanas del área. Ah, y cómo obedece a su director este coro. Cada nota es perfecta, cada momento está meticulosamente coreografiado.

Aplausos. Los colores dan vueltas y desaparecen, y ahora la iglesia se llena con los encantadores bailarines de la India. Los tambores suenan suavemente mientras estos hermosos bailarines nos hacen poner a todos de pie para que pretendamos que estamos en el baile de cierre de alguna encantadora película de “Bollywood.”

Aplausos. ¡Ja! Aquí vienen los judíos. Sólo necesitan un clarinete, un violín, y dos cantantes que tocan una especie de instrumento de cuerdas fascinante pero que no pude identificar, y fuimos transportados a un pueblecito de Europa del Este antes del Holocausto. El sonido es evocador, disonante, desafiante, totalmente despampanante. Una vez más suelto mi corazón. Ahora le pertenece a los judíos.

Y así continua. Un coro después del otro toma posesión del lugar, y por último todos se unen para la pieza final, “Hagamos el circulo más grande.” Me fijo por primera vez que hay cuatro personas de raza blanca mezclados con los mexicanos, y los tres afro-americanos que bailan con las personas de la India. Y es como si las palabras del evangelio resonaran por toda la iglesia, la ciudad, el mundo: Padre, que todos sean uno solo.

Y lo fueron. Y lo somos.

¿En qué maneras estás usando tu experiencia de vida para hacer el circulo más grande?

Kathy McGovern ©2019 Translated by Deisy Andrew

 

Kathy McGovern © 2014-2015