Inicio » Pascua - Ciclo B » Tercer Domingo de Pascua – Ciclo B

Tercer Domingo de Pascua – Ciclo B

Reflexionando sobre Luke 24: 35-48

¿Cómo es que no me había dado cuenta de que las dos primeras lecturas del evangelio que escuchamos en las liturgias dominicales de la temporada Pascual-El domingo de la Divina Misericordia y el de hoy, el tercer domingo de Pascua- ambas cuentan de cómo Jesús le pide a sus discípulos que toquen sus heridas? La sección de la semana pasada era de Juan y contaba como Tomás necesitaba tocar las heridas de Jesús para poder realmente creer que él había resucitado de entre los muertos. La sección de esta semana de Lucas nos relata la aparición de Jesús a los Once, y como ellos quedan pasmados cuando Jesús los invita a tocar sus heridas.

“Tóquenme para que vean,” les dice, “y entonces les mostró sus manos y sus pies.” Al leer ambas hoy, siento tanta ternura hacia Jesús, El Crucificado. Aun ahora, resucitado y glorificado, su humanidad es aparente. ¿Será posible que Jesús el Resucitado esta todavía tan enamorado de nuestra naturaleza humana que desea que sus amigos compartan lo terrible de su experiencia? ¿Será posible que él, tal como todo ser humano que ha vivido, necesite que sus seres queridos toquen su dolor y realmente comprendan lo que sufrió?

Como siempre sucede con Jesús, pone patas arriba nuestro entendimiento acerca del sufrimiento. Tal vez NO es santo mantener nuestras heridas escondidas para no perturbar a la gente. Tal vez lo más santo sería decir, cuando nos encontramos desconsolados, “Ayúdame. Estoy herido. Acabo de romperme el brazo.” Y, por supuesto, el clamor mucho menos socialmente aceptable, “Ayúdame. Estoy herido. Alguien acaba de romperme el corazón.”

¿Y qué otra cosa nos enseño Jesús ese día? Nuestros amigos confían mucho más en nosotros cuando estamos dispuestos a mostrarles nuestras heridas.

 ¿Cuáles heridas que has mantenido escondidas necesitarás sacar a la luz del día?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

Pascua - Ciclo B

No hay comentarios to “Tercer Domingo de Pascua – Ciclo B”

Dejar un comentario

Usted debe estar conectado en publicar un comentario.