Monthly Archives: enero 2017

Tercer Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo A

23 enero 2017

Reflexionando sobre Matthew 4: 12-23

Se le llama narrativa.  Ese es el nombre que se le da al recuento de cómo dos pares de hermanos, todos pescadores, literalmente dejaron caer todo y se fueron a seguir a un hombre a quien todavía no habían conocido.   Apuesto a que Zebedeo, (el padre de Santiago y Juan) se puso contentísimo cuando sus hijos dejaron las redes que habían estado remendando en el barco y lo abandonaron a el y al negocio familiar.  Santiago y Juan eran llamados “los hijos del trueno”, lo cual nos da una idea del tipo de temperamento que tenia Zebedeo.  Me alegro de no haber vivido en esa época.

Otra teoría sugiere que cualquier padre Judío se hubiese sentido honrado de que sus hijos fuesen llamados por el famoso rabino Jesús. Los textos rabinos del primer siglo nos ofrecen muchos ejemplos del prestigio otorgado a algún hombre que era llamado por un rabino para ser su discípulo.  Era considerado un gran honor el dejar todo lo que conocías para poder estudiar con un maestro de la Ley.  Ya que todos los apóstoles dijeron si a este llamado radical, ¿Será posible que Jesús ya era bien conocido por la comunidad Galilea antes de que llamara a los Doce?

Todos tenemos una narrativa de nuestro llamado, una historia que nos encanta contar acerca de cómo sabíamos lo que queríamos hacer con nuestras vidas, o donde queríamos vivir, o de cuando conocimos a un amigo querido o a nuestro conyugue.  Esas son las historias sagradas que contamos en las bodas, en las reuniones, y en los funerales.   Pero nunca ha existido un encuentro como aquel día en que Jesús llamo a cuatro tipos en dos barcos.  Su voz resonó desde la orilla hacia el mar.  -Vengan y síganme,- les dijo.  Si escuchas, todavía podrás oírlo.

¿Cuál es tu historia favorita acerca de un llamado de vida?

Kathy McGovern ©2017

Kathy McGovern © 2014-2015

Segundo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo A

23 enero 2017

Reflexionando sobre John 1: 29-34

Y ahí lo tienen.  Solamente ha pasado una semana después de la temporada Navideña y los evangelios ya nos están empujando en dirección a la Cuaresma.  Por consiguiente tenemos esta poderosa historia del bautismo, la cual nos lanzará directamente hacia el ministerio de Jesús, el cual nos llevará directo a la cruz.

Juan El Bautista “no sabía” de su parentesco con Jesús hasta que tuvo ese encuentro personal con él en Betania, al otro lado del Jordán.  Fue entonces, cuando vio al Espíritu Santo volando sobre Jesús, cuando comprendió enteramente el significado de su propia vida.  Él había nacido para atestiguar al “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

Que tan profundo es que la palabra sea singular.  Es el pecado del mundo lo que nos está matando a todos.  Los pecados individuales, mortales, y menos mortales, no pesan tanto en el mundo como lo hace nuestro egoísmo colectivo.

Mi sobrino de diez años, Jacob, y yo tuvimos la MEJOR conversación por teléfono antes de Navidad.  Él había visto la MEJOR película con su abuela, e iba a ir al MEJOR campamento de beisbol durante las vacaciones, y también tienen el MEJOR árbol de Navidad en su casa.

En ese momento lo interrumpí, -A, y no se te olvide abrir el regalo de nosotros que tu mama te tiene debajo del árbol.-  -Tía Kathy,- me dijo, -Yo ya recibí mi regalo de Navidad.  Mi abuelito ya no está enfermo.-

Ese es el lugar preciso donde Jesús nos quiere a todos, ese lugar sagrado donde nuestros encuentros personales de amor nos salvan del pecado mortal de solo ver por nosotros mismos.  Ese es “el pecado del mundo” que el cordero de Dios vino a redimir.

¿Cuál crees que sea el más grande “pecado del mundo”?

Kathy McGovern ©2017 www.lahistoriayusted.com

Kathy McGovern © 2014-2015

La Epifanía del Señor – Ciclo A

9 enero 2017

Reflexionando sobre Mt. 2: 1-12

Han habido algunas personas desequilibradas que se han sentado en tronos durante la historia, pero ninguno tan loco como Herodes el Grande.  Mateo nos ofrece una narrativa oscura de la manera malévola en la cual Herodes trató de engañar a los Magos para que regresaran a Jerusalén con las instrucciones de GPS que lo llevarían directo al nuevo rey de los Judíos.

Para que también yo pueda adorarle, les dijo.  Esa debe haber sido la primera indicación que tuvieron de que lo más sabio sería regresar por la dirección opuesta.

La historia del masacre de los Santos Inocentes no salió de la nada.  Herodes- tan neurótico de perder su estatus real que llego a asesinar a su esposa Mariamne y a varios de sus hijos porque ya sea que se temía que estaban tramado contra él o que realmente estaban tramando contra él- fue una figura espantosa en el mundo antiguo.

Un maestro en la construcción, si.  Pero era tan odiado por sus súbditos que, cuando se cayo de la camilla donde lo cargaban unos esclavos para llevarlo a su palacio de verano en un sofocante día, tardo tiempo en volver en si.  Pronto, ellos- cuidadosa y entonces eufóricamente- comenzaron a celebrar lo que pensaban había sido su fin.

Pero los rumores de su muerte fueron exagerados, y cuando despertó cantando y yéndose de parranda pronunció lo siguiente: Les ordeno que en el día de mi muerte, todos los ancianos de los Judíos en Jerusalén sean llevados al Herodion y sean asesinados.  De esa manera me podre asegurar de que haya verdadero duelo por mi muerte. 

Benditamente, su hermana vivió más que él y canceló esa sentencia de muerte.  Que todos los lideres del mundo experimenten la epifanía que trajo a extranjeros que vinieron de tan lejos, pero a la misma vez esquivaron al rey que vivía a cinco millas de distancia.

¿Hay algunos regalos importantes que te estás perdiendo por culpa de tus propios complejos?

Kathy McGovern ©2017

 

Kathy McGovern © 2014-2015