Inicio » Tiempo Ordinario - Ciclo C » Vigésimo-octavo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo C

Vigésimo-octavo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo C

11 octubre 2016

Reflexionando sobre Lk. 17: 11-19

Que tan preciosos son esos momentos en los que nos damos cuenta de quien realmente nos ama.  Casi siempre sentimos esa emoción de reconocer esto cuando la gente mas cercana que tenemos hace algún gesto de bondad hacia nosotros que nos dice –Todavía eres amado por mi.-  Pero a veces nos llega ese destello de bondad de alguien que ni siquiera ha estado en nuestro radar.  Regocijándonos en el brillo de esa sorprendente calidez, nos apuramos a mandar esa notita de gracias, o encontramos el numero telefónico para llamar y decirles que tan maravillosamente nos sentimos por ese inesperado toque de bondad que nos fue otorgado.

Naamán, un comandante del ejercito de Siria, sintió un impacto de amor sorprendente cuando finalmente escuchó al profeta Eliseo, aquel famoso Israelita a quien había viajado para ver, esperando una cura para su lepra.  Al principio se portó arrogante.  ¿Qué?  ¿Estás seguro que no necesito tragarme una poción horripilante, o ofrecerte un rebaño de ganado?  Si fuese tan fácil como nadar en el rio, lo podría haber hecho en casa.   Pero Eliseo lo logró, y cuando Naam salió del Jordan, sano, se llenó de asombro y gratitud.

El Samaritano, uno de los diez que fue sanado por Jesus, sintió ese mismo impacto de reconocimiento.  ¡Oh!  Él me ama.  Este es Jesús, un hombre a quien nunca antes había conocido, un extranjero, y me ama.  ¿Existira algún tipo de conexión más intima con lo divino que el sentirse querido y cuidado—lo cual solo puede traer sanación—por otro miembro de la raza humana?  Yo pienso en estos dos extranjeros hoy mientras leo otra historia de terror proveniente de Aleppo, o de los refugiados Sirios escapándose para salvar sus vidas.  Oh, Jesus, muéstranos como amar.

¿Cómo vas a sorpreder a alguien con amor hoy?

Kathy McGovern c. 2016

 

Kathy McGovern © 2014-2015

Tiempo Ordinario - Ciclo C

No hay comentarios to “Vigésimo-octavo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo C”

Dejar un comentario

Usted debe estar conectado en publicar un comentario.