Inicio » Tiempo Ordinario - Ciclo A » Décimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo A

Décimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo A

Reflexionando sobre Matthew 14: 13-21

Mis amigos Arline y Bay recientemente se movieron a un hermoso apartamento de asistencia, y Arline no puede creer lo maravilloso que es el no estar mas a cargo de la alimentación.

La mayoria de las noches del aňo, por casi sesenta aňos, ella preparó una suculenta cena para diez personas. Por supuesto, conforme los hijos crecían y salían de casa el número iba descendiendo, pero al casarse traían a los hijos a las cenas y el número de personas a la mesa crecía nuevamente. Bay ayudaba cuando estaba en casa, pero eran muchas papas por pelar, y Arline se siente aliviada (y creo que con un dejo de melancolia) de no tener que preocupar por ello nunca más.

Cada comida que disfrutamos representa trabajo y atención, don y sacrificio. Del campo a la granja, del panal al pastizal a la lecheria, toda la creación ofrece su don, y nosotros los humanos lo preparamos y lo traemos a la mesa.

La comida es probablemente la mejor metáfora para hablar del reino, y Jesús lo utiliza muy a menudo. Pero sugiere a los Doce discípulos– Dénles algo de comer ustedes mismos– eso es el núcleo de la historia. Cualquiera que sea tu don– escucha atenta, amor paternal, un gran sentido de sacrificio paternal, preocupacion por los ancianos o por aquellos que se encuentran marginados en diferentes maneras- Dios te pide simplemente que lo pongas al servicio de los demas, y después simplemente observes cómo se multiplica.

Este don tuyo es tu “signo” para el mundo. Como Gerhad Lohfink bellamente escribió, los signos crean espacios en el reino de Dios, y les permiten crecer. En tu manera muy particular de ser, tu también estás alimentando a cincomil personas, y estás de esta manera trayendo el reino de Dios.

¿De qué manera estás ofreciendo tus dones a Dios para que sean multiplicados?

Inscríbete hoy mismo y únete a la conversación.

Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Sylvia Gould

La Historia y Usted ¡ahora en línea! Visita www.lahistoriayusted.com

Kathy McGovern © 2014-2015

Tiempo Ordinario - Ciclo A

No hay comentarios to “Décimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo A”

Dejar un comentario

Usted debe estar conectado en publicar un comentario.