Inicio » Tiempo Ordinario - Ciclo C » Vigésimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo C

Vigésimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo C

13 octubre 2013

Reflexionando Sobre Luke 17: 11-19

James Tissot, La curación de los leprosos en Capernaum, 1886-1894

¿Harías un ejercicio espiritual por mí? Quédate quieto por un momento, y trata de recordar la última vez que estuviste enfermo. Tal vez tenías un resfriado fuerte. Piensa en ese dolor que te trituraba la cabeza, o el ardor de ojos, o el dolor al sonarte tu roja, roja nariz. Recuerda el sufrimiento de ir a trabajar, o el de hacer la cena, o el de contestar mensajes electrónicos cuando tu cuerpo moría de sueño.

Y ahora, recuerda  la mañana en que se terminó tu refriado. Dormiste hasta la noche. Tu cabeza estaba despejada. Te sentías benditamente fuerte y lleno de energía.

Trata de recordar ese delicioso momento en que eras librado de la enfermedad. La migraña se ha ido. La prueba de sangre es negative. El nódulo se ha disuelto. Ahora, vive ese momento de gratitud.

Imagina a ese pobre samaritano que ha contraído la lepra. ¡Qué inmensos torrentes de alivio debieron haberlo atravesado al extender su mano y darse cuenta de que había sido sanado! ¡Sanado! Él podía ahora regresar a su familia.   Podía ser el sostén de su familia una vez más. Podría abrazar  a su bebe, o tal vez a su nieto. La muerte y la soledad  habían dibujado un circulo ‘alrededor de él, pero mientras se dirigía para mostrarse ante el  sacerdote se dio cuenta que había sido sanado, y la tristeza y la pena huyeron de él.

Si pudiésemos vivir en ese momento de gratitud cada vez que sintiéramos que se abre una pulgada de distancia entre Dios y nosotros. ¿ Puedes recordar lo que sentiste cuando sanaste de alguna enfermedad? Dios vive precisamente ahí, en el lugar en donde se almacena una gratitud inmensa. Ofrece ese recuerdo a Dios. Aquí es en donde el Corazón que alaba encuentra su fuente inagotable.

¿Tienes algún recuerdo de cuando fuiste curado?

Inscríbete hoy mismo y únete a la conversación.

Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Sylvia Gould

La Historia y Usted ¡ahora en línea! Visita www.lahistoriayusted.com

Kathy McGovern © 2014-2015

Tiempo Ordinario - Ciclo C

No hay comentarios to “Vigésimo Octavo Domingo Ordinario – Ciclo C”

Dejar un comentario

Usted debe estar conectado en publicar un comentario.