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Vigésimo Séptimo Domingo del Tiempo Ordinario

Reflexionando Sobre Segunda Epístola a Timoteo: 1:6-8, 13-14

En la segunda lectura de 1Timoteo de esta semana, hay una oración ardiente: “Yo les recuerdo que deben hacer llama esos talentos que Dios les ha concedido, cuando les impuse mis manos”. Los que estamos en Colorado y California hemos tenido más que suficientes “llamas” esta temporada. Ciento cincuenta y nueve familias de Boulder fueron desalojadas cuando las llamas, impulsadas por los vientos, pegaron de casa en casa, destruyendo hogares y acres de tierra. Ha sido el fuego más costoso en la historia de Colorado.

Zeenat Hermosa. Ella va a ser presidente algún día.

Pero nos da una modelo, de lo rápido y  voraz que un fuego puedo consumir cualquier cosa que encuentre a su paso. Un fuego empieza silenciosamente (en este caso en el asador) y entonces crece en volumen mientras se extiende. Y es justo ese tipo de fuego al que nos llama el autor en la carta de Timoteo.

Yo he visto muchos de esos fuegos, hace 12 años, mi hermano Marty señaló una chica en su mundo interior de la clase de matemáticas. El dijo, “Esta niña será presidente algún día si tan solo alguien le da un poquito de ayuda”. El año pasado, a la edad de 18 años, y durante su primer año en el colegio, ella sorprendió a los benefactores presente en la gala Semillas de Esperanza (Seeds of Hope) con su acertada y pensada reflexión sobre los muchos mentores que la apoyaron mientras navegaba por primaria y secundaria. Ella probablemente será presidente de su propia organización sin fines de lucro. No hay duda de que ella se pasará su vida empezando los mismos fuegos de compasión y justicia que pegaban a su alrededor durante esos años difíciles.

Envía mi Dios los fuegos de tu justicia, y que cada uno de nosotros sople fuerte las llamas de bondad radical y honestidad. Formando así un fuego que no podrá ser extinguido jamás.

Compartiendo la Palabra de Dios en el Hogar:

¿Puedes recordar algún gesto de bondad que haya desarrollado en ti una tormenta de fuego de bondad?

Y TÚ ¿qué opinas sobre esta pregunta ó sobre las lecturas de hoy, ó sobre las columnas del año pasado? ¡Las conversaciones sagradas están encendiendo el fuego de Pentecostés!

Inscríbete hoy mismo y únete a la conversación.

Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Wendy Feliz


Kathy McGovern © 2014-2015

Tiempo Ordinario - Ciclo C

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