Inicio » Tiempo Ordinario - Ciclo C » Vigésimo quinto domingo del Tiempo Ordinario

Vigésimo quinto domingo del Tiempo Ordinario

18 septiembre 2010

Reflexionando Sobre Lucas 16:1-13

¡Hola a todos! Soy yo, Jesús, perdón por la parábola de hoy. Ya sé que todos los propietarios de pequeños  negocios quieren saber porque está bien que uno de los empleados engañe a su patrón. Aquí está el detalle, si ustedes hubiesen vivido en el Medio Oriente durante el primer siglo,  de seguro que se habrían reído a carcajadas y me hubiesen aplaudido por mi brillantez al decir esta parábola.

El Astuto Stewart Arte - Obra de la artista Kazajistán, Nelly Bube

Mi profeta Amós lo tenía bien claro, me encanta la parte cuando le llamó hipócrita a los vendedores y mercaderes, se lo tenían más que merecido. ¡Sí claro! Apresúrate a cumplir tus deberes de las fiestas de guardar para regresar a engañar a los pobres y más necesitados. Ya ven, eso es lo que se entendía de mi historia todos estos años. Sí que conlleva mucha energía y astucia robar y explotar a las personas. En estos días pienso especialmente en esos cárteles asesinos de mí lindo y católico México, y todos los que abusan de las drogas al norte de la frontera que los siguen manteniendo en el negocio.

Ahora, hay que salir y aprovechar esa misma energía para hacer el bien. Hazte amigo de los pobres. Mírame. Yo era tan pobre que fui enterrado en una tumba que pertenecía a otra persona. No hay problema. Yo sabía que no iba a estar ahí mucho tiempo. Y ustedes tampoco estarán allí por largo tiempo, si es que me aman y me reconocen así como dijo Madre Teresa, en mi “angustiante disfraz de pobre.”

Por supuesto que ella está aquí. ¿Dónde más podría estar? Debieron haber visto a todos sus amigos abriendo las puertas cuando oyeron que ella vendría. ¡Feliz cumpleaños número 100, Madre Teresa!

Compartiendo la Palabra de Dios en el Hogar:

¿Qué energías vas a aprovechar para hacer el bien?


Y TÚ ¿qué opinas sobre esta pregunta ó sobre las lecturas de hoy, ó sobre las columnas del año pasado? ¡Las conversaciones sagradas están encendiendo el fuego de Pentecostés!

Inscríbete hoy mismo y únete a la conversación.

Yo he venido para echar fuego sobre la tierra; y ¡cómo quisiera que ya estuviera ardiendo! (Lucas 12:49)

Traducido por: Wendy Feliz


Kathy McGovern © 2014-2015

Tiempo Ordinario - Ciclo C

No hay comentarios to “Vigésimo quinto domingo del Tiempo Ordinario”

Dejar un comentario

Usted debe estar conectado en publicar un comentario.