Vigésimo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

18 agosto 2018

Reflexionando sobre Ephesians 5: 15-20

Un domingo del otoño pasado llamé a mi amigo Dan Feiten, quien es probablemente la persona más ocupada que conozco, en un ataque de desesperación. Necesitaba saber el numero del Salmo que dice “Si escuchan hoy su voz,” y lo necesitaba saber rápidamente.  “ ¡Rápido! ¿Cuál es?” “Pues, es el 95, estoy seguro. Pero déjame revistar.” Y escucha esto: tomó su biblia que estaba al otro lado de su teléfono, a unas pulgadas de él, la cual estaba leyendo para prepararse para ir a misa en unos minutos.

Ese es exactamente el tipo de cristiano que San Pablo intentaba formar, una comunidad de discípulos intencionales, cristianos que se toman la Palabra tan a pecho que dedican su tiempo en conocerla.

Imagínate esto. Al despertar saludas a alguien de tu familia quien te dice, “ ¡Este es el día que ha hecho el Señor!” y tú le sonríes y contestas, “Sea nuestra alegría y nuestro gozo.”

Imagínate un mundo en donde toda persona esté tan plenamente formada en la Palabra que todos se saluden unos a otros, tal como San Pablo nos exhortaba, con salmos, himnos y canticos espirituales.

Imagínate que supieras las escrituras de memoria. Pero espera. ¡Sí te las sabes! ¿No lo crees? Termina estas líneas de himnodia católica*:

  1. No temas porque…    2. Aquí estoy, Señor, soy yo, Señor…    3. Gusten y vean…

Nosotros los católicos no nos damos suficiente crédito por sabernos las escrituras. La misa esta llena de escritura, desde el himno de abertura hasta la bendición final. ¡Ustedes pueden, mi gente! Se saben las escrituras. Las han estado cantando durante todas sus vidas.

¿Qué himno traes pegado al corazón este fin de semana?

Kathy McGovern ©2018

*Respuestas

***yo estoy contigo (inspirado en Isaías 41)

***habla porque tu siervo oye (Inspirado en 1 Samuel. 3)

***que bueno es el Señor (Salmo 34)

 

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-Noveno Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

14 agosto 2018

Reflexionando sobre I Kings 9:4-8

¿Qué sucedió con Elías después de que el ángel lo sustentó con comida y bebida en el desierto? Sabemos que después de eso caminó cuarenta días y cuarenta noches y llego a Horeb en el desierto.

Si todo esto te suena conocido, que bueno. Elías-el precursor a Juan el Bautista, para aquellos que tengan oídos para oír-esta desesperado por escaparse de la Reina Jezabel y el Rey Ahab, y todas sus obras vacías, y todas sus promesas vacías. ¿Así que a donde se va? Derechito al mismo lugar donde Dios se le apareció a Moisés y a los Israelitas cuatrocientos años atrás.

Jesús tenia el mismo sentido de geografía sagrada. Inmediatamente después de su bautismo se fue directo al desierto de Judea para luchar contra el Príncipe de la Mentira. Muy probablemente Elías pensó mucho en su pleito contra el monarca malvado de su época durante sus propios cuarenta días de lucha y consuelo Divino.

¿Entonces, cuál es tu lugar sagrado? ¿Cuál es tu punto de encuentro? ¿a dónde se dirige tu automóvil automáticamente cuando no estás prestando atención? Presta atención. Es Dios, hablándote en ese centro profundo donde habitan la verdad y el asombro.

O tal vez has olvidado como conectarte con Dios. Es TAN fácil hacerlo, ¿qué no? El internet es tan adictivo.

Bueno, considera esto: cuando luchaba para enfrentar su muerte inevitable en Jerusalén, Jesús llevo a Pedro y a Santiago a otro lugar desértico. ¿y quién se presento? Moisés y Elías. Los grandes héroes del pasado se le aparecieron a Jesús en ese lugar silencioso. Los tres pasaron su vida encontrándose con el Padre en lugares silenciosos. Ya sabían precisamente donde encontrarse el uno con el otro.

¿Dónde está tu lugar sagrado de encuentro con Dios?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-octavo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

4 agosto 2018

Reflexionando sobre John 6:24-35

Interrumpimos este evangelio para traerles un mensaje de cinco semanas de nuestro patrocinador, el Pan De Vida. Sí, llegamos de nuevo a ese tiempo. Cada tres años, mientras que escuchamos el evangelio de Marcos durante todo el año, se nos da una sacudida en medio del verano.

De pronto, el evangelio más antiguo, según muchos académicos-aunque no todos-que fue escrito en Roma más o menos a mediados de los años setenta, es dejado atrás por el último evangelio escrito, Juan, el cual según piensan muchos académicos, mas no todos, fue escrito en Efesio a finales del primer siglo.

Suelo bromear que si Marcos hubiese querido que su evangelio recibiese la misma atención ininterrumpida durante las 34 semanas en las que se lee, tal como la reciben Mateo o Lucas, entonces debió haber escrito un evangelio más largo. Pero el ser tan corto no es la razón por la cual tiene el comercial de cinco semanas. La iglesia tiene una debilidad, algo a lo que no se puede resistir. Dale a la iglesia un momento para hablar del sexto capitulo del evangelio de Juan y con gusto se tomara la libertad de hacerlo por cinco semanas.

Se debe a que el discurso del Pan de Vida-la conversación más larga entre Jesús y sus discípulos acerca de la Eucaristía-se encuentra en el corazón de la creencia católica de la Presencia Real. Y la Presencia Real está en el centro del corazón Católico.

Los discípulos escucharon a Jesús decir esta cosa tan sorprendente: él es el Pan de Vida eterno. La Eucaristía no es un símbolo de la vida de Cristo en nosotros. Eso debe hacer que se te pongan los pelos de punta, ya que eso es un sacrilegio, y el sacrilegio es un asunto muy serio.

El Pan y el Vino consagrados son LA PRESENCIA REAL de Cristo. Ellos ya sabían esto en el primer siglo. Y a nosotros se nos dan cinco semanas para recordárnoslo de nuevo.

¿Cuál es tu recuerdo favorito de tu Primera Comunión?

Kathy McGovern ©2018 www.lahistoriayusted.com

 

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-Séptimo Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

29 julio 2018

Vimos una película la otra noche que espero poder recordar por el resto de mi vida. No está disponible en los cines, pero si tu diócesis la ofrece como evento de una noche, como lo hizo la nuestra, haz todo lo posible por ir a verla.

“Outcasts” se traduce a marginados y es un documental acerca del trabajo de los sacerdotes Franciscanos en los lugares más decrépitos del planeta. Comienza en una clínica de SIDA en el Bronx, y persigue su trabajo en los barrios pobres de Irlanda, Inglaterra, y Honduras. Es en Honduras donde su valor es más evidente, ya que sirven en la misma prisión donde 330 hombres murieron durante el incendio de Comayagua en el 2012.

Los prisioneros abiertamente cargan sus armas en la prisión. Los ojos de esas pobres almas están llenos de desesperanza, ira, y miedo. Un huérfano de quince años está encarcelado ahí solo porque robó algo para comer.

“Siempre me pregunto a mí mismo por qué quiero estar en Honduras,” dice uno de los frailes. “Y la única respuesta que tengo es que Jesús quiere estar en Honduras.”

Jesús quiere estar donde quiera que nosotros estemos, y en la mayor parte del mundo esto quiere decir que Jesús está con los pobres. “La mano del Señor nos alimenta,” dice el salmista hoy (145). Y la mano que el

Señor utiliza para alimentar al mundo es la tuya y la mía.

Ambas escrituras de hoy, aunque 700 años de separadas, exponen la misma experiencia humana. La gente tiene hambre, y el aquel que es enviado por Dios sabe como alimentarlos para que no sufran más.  El hambre más profunda, nos dice Santa Teresa de Calcuta, es el hambre de amor.

¡Buenas noticias! Podemos encargarnos de esa hambre hoy mismo.

¿Cómo amarás tan intensamente que puedas saciar hasta el hambre más profunda?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-Sexto Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

21 julio 2018

Reflexionando sobre Ephesians 2: 13-18

San Pablo tenía tanto talento en el uso de las palabras—usaba palabras hermosas y elocuentes. Estaremos leyendo su carta a la iglesia de Efesios hasta septiembre, así que pon atención cada domingo. Esta es la carta a la iglesia que existió desde el mero comienzo del siglo cristiano. Está llena de lenguaje esplendoroso, y la sección del día de hoy es una de las más preciosas.

La carta aborda temas y cuestiones que afectarían a la iglesia en crecimiento DESPUÉS del martirio de San Pablo a mediados de los años sesentas. Por causa de esto, y de otros tantos argumentos, muchos académicos bíblicos (aunque no todos) están convencidos de que el autor verdadero probablemente fue un secretario de Pablo, quien conocía su estilo de escritura y la manera devota en la cual Pablo resolvía los asuntos de liderazgo a finales del primer siglo.

Sin embargo la carta siempre ha llevado el nombre de Pablo, ya que los antiguos escritores no hacían reparo de asignar como autor a la persona que había inspirado la obra.

Para los primeros cristianos, el evangelio solo significaba una palabra: paz. Pero no te sientas excluido porque no viviste durante esos tiempos. Efesios dice, “Él vino y a ustedes, que estaban lejos, les anunció las buenas nuevas de paz, lo mismo que a los que estaban cerca.”

Nosotros somos los que están “lejos.” ¿Acaso los escritores llegaron a imaginarse que, casi dos mil años después, estas palabras serían leídas en las iglesias de alrededor del mundo en el verano del año 2018? El mensaje más singular de Jesús sigue siendo este: paz.

Que este sea nuestro “recuerdo” de este verano: mil valientes rescatistas de alrededor del mundo, trabajando juntos para rescatar a esos doce niños y su entrenador de la cueva. Eso es paz. ¿Podemos permitir que ese logro humano monumental nos cambie, y nos eleve? Por supuesto que podemos.

¿Qué es lo que más te conmovió al mirar como el mundo se unía para lograr un objetivo común?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-Quinto Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

16 julio 2018

Reflexionando sobre Mark 6: 7-13

Ya estamos de nuevo en esa temporada del año. Llegaron nuestros tiernos y gentiles amigos sacerdotes de Juárez aquí a Denver, a visitarnos y a hablar en algunas parroquias acerca de su trabajo en el seminario de allá. Se están quedando en el hogar de los generosos Voluntarios Vicentinos (CVV) en el centro de Denver, y cada acto de bondad que reciben de cualquier persona lo consideran el acto más bondadoso que alguien ha hecho por ellos.

Esta mañana me preguntaba a mí misma porque no se encaminaban. Ya era hora de irse a un excursión a las montanas, pero en lugar de eso se pusieron en fila, y cada uno de ellos espero su turno para darme un abrazo y un beso y darme las gracias por el MEJOR almuerzo que han comido.

Te rompen el corazón, estos tipos. Son profesores altamente educados del seminario de allá, pero viven tan humildemente como los más pobres de sus parroquias. Cuando les alisté unas botellas de agua para que las cargaran por las calles calurosas de Denver no lo podían creer.  ¡Una botella de agua—llena de nuestra deliciosa, limpia y segura agua de Denver, para cada uno de ellos!

Me recordaron a Jesús y a sus amigos. Ellos también caminaban por esos caminos calientes y desérticos sin ninguna de las comodidades que todos creemos necesitar. Sin agua, sin mochila, sin reservación de hotel.

La urgencia del evangelio los empujaba, lejos de todo lo conocido, hacia los caminos peligrosos del mundo romano.

¿Dónde en lo ancho de este mundo puede uno encontrar tal simplicidad hoy en día?  Encuéntrala en nuestros visitantes de Juárez. Una de las ciudades más pobres del mundo, que sigue produciendo la sal para la tierra y la luz para el mundo. Y por supuesto que estos amigos de nuestra frontera sur llegaron con regalos de sus parroquias para todos nosotros.

A veces tengo que darme la media vuelta y ocultar mi rostro; simplemente no puedo detener las lagrimas.

¿Quiénes son las personas en tu vida que te recuerdan a Jesús y a sus amigos?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo Tercer Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

16 julio 2018

Reflexionando sobre Mark 5: 21-43

Tocar. Tal vez esa sea la acción mas poderosa que podemos hacer en este mundo. El recién nacido es amorosamente cargado y besado y tocado por su mamá y papá durante los primeros años de su vida, y así desarrolla las conexiones neurales de seguridad y confianza que lo sostendrán por el resto de su vida.

Me pregunto por que no podremos recordar esos primeros años. Mientras que jugaba en la piscina con mi sobrinita bebé el otro día y nos la pasábamos de un familiar a otro, se me vino a la mente un recuerdo de mi mama, cargando a mi hermanito bebé enredado en una toalla mientras que el resto de su montón de niños salpicaban y nadaban en la piscina.

Marty pronto pasaría a ser parte del montón, pero en esa etapa de su vida lo único que necesitaba era la calidez del sol, y la seguridad de ser cargado por su mamá. En realidad, eso es precisamente lo que todos necesitamos ¿Qué no?

Nuestro Jesús lo sabe. Imagínate a esa pobre mujer, “impura” según los estándares, tan desesperada de sanación que estiró el brazo tan solo para poder tocar el borde de su manto. Había sido tratada con aspereza por sus tantos doctores, y su toque solamente le había traído más dolor. Pero el solo hecho de tocar el vestimento de El Compasivo la sanó de inmediato.

Jesús pudo haber sanado a la hija de Jairo con tan solo una palabra. Pero yo creo que viajó hasta su casa porque él sabia que toda la familia necesitaba ser tocada por él. Y cuando lo escuchamos decir “No tengan miedo, solo tengan fe” podremos sentirnos tocados por él, cargados por él, a través de los milenios, a través de las experiencia dolorosas de nuestras vidas, y a través del texto de Marcos.

Acabo de sentir el poder que salió de él. ¿Tú no lo sentiste?

¿En qué maneras puedes sentir el toque poderoso de Jesús en tu vida?

Kathy McGovern ©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Decimo-Cuarto Domingo de Tiempo Ordinario – Ciclo B

8 julio 2018

Reflexionando sobre Mark 6: 1-6

¿Cuántas veces se te dijo cuando eras niño, y le has dicho tú a tus propios hijos, que la verdadera sabiduría consiste en aprender cuando mantener la boca cerrada? Esa es una lección central en nuestras vidas, y casi todos nosotros sentimos mucha gratitud al pensar en todas esas veces que queríamos decir algo horrible pero no lo hicimos. Esa es verdadera madures, y la sociedad funciona mucho mejor cuando la gente ejercita esa disciplina.  Ejem.

Pero la pregunta es: ¿cuándo es santo y correcto hablar? Admito que siempre me felicito a mi misma cada noche, cuando me hago mi examen, por haber mostrado tanta madures al quedarme callada en situaciones donde quise haber dicho algo. Oye, yo no hice olas. Y me olvido de mis promesas de bautismo y confirmación.

No se por que no me había dado cuenta de esto durante tantos años, pero la imagen verdadera que recuerdo haber tenido de Jesús en las distorsiones de mi juventud era que Él siempre tenía problemas con las autoridades religiosas y políticas, y con aquellos que se lucraban a causa de ellos. El arriesgaba su vida−y sí, murió terriblemente a causa de esto−cada vez que hablaba, cuando era mucho más inteligente quedarse callado.

Jesús el profeta rompía todas las reglas. Él sanaba en el día de reposo. El comía con pecadores. El tocaba a los “impuros.” Hasta llego a entrar al Templo y corrió a todos los que estaban estafando a los pobres. Y cuando entró en Jerusalén la semana antes de su muerte, montaba un burrito, una bestia de carga, un animal de paz. Los romanos, por supuesto, quienes entraban por el lado oeste al mismo tiempo, venían en sus caballos de guerra.

Oh Jesús. ¿Cómo es que no te vimos antes?

¿En qué manera ha cambiado tu imagen de Jesús a través de los años?

Kathy McGovern©2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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Solemnidad de la Natividad de Juan el Bautista – Ciclo B

30 junio 2018

Reflexionando sobre 1: 57-66, 80

¿Cómo puede ser Santo Juan el Bautista? A causa de la promesa ebria de Herodes Antipas durante su fiesta de cumpleaños a su hijastra Salome de darle cualquier cosa que ella desease, Juan fue decapitado en el calabozo de Maqueronte mucho antes de la crucifixión de Jesús. Eso significa que Juan tampoco presencio la resurrección, o Pentecostés. El Bautista nunca fue bautizado en el cuerpo de Cristo. Técnicamente, por consecuencia, ni siquiera era cristiano.

Y ahí te tengo otra. ¿Sabías que solo hay tres personas en la historia que nacieron sin pecado original? Veamos. Tenemos a María- y te confieso que yo no supe que la fiesta de la Inmaculada Concepción era por ELLA, no por Jesús, hasta que tenía 25 años. Y luego tenemos a Jesús, por supuesto. Cuento dos.

¿Te das por vencido? El tercero es Juan el Bautista. Y te explicaré por qué. La doctrina Católica y la tradición sostienen que porque él dio un salto en el vientre de Isabel cuando María entró a la casa de Isabel y Zacarías, él fue purificado del pecado original y se llenó del Espíritu Santo en el vientre. Ya que el pecado y el Espíritu no pueden habitar juntos, la Iglesia extrapola que el nació sin pecado original. Durante su nacimiento, por consecuencia, él estaba tan limpio de pecado como lo están los bebés después de sus bautismos. Sin embargo, tal como el resto de nosotros (excepto Jesús y María, quienes fueron concebidos sin pecado original), él estuvo sujeto al pecado y a la muerte después de su nacimiento.

Juan es el santo tradicional entre el Viejo y el Nuevo Testamento. Todo de él, desde su nacimiento, su retadora presencia en el desierto, el acto de haber señalado a Jesús como el Cordero de Dios, hasta su terrible muerte por haberle dicho sus verdades a los poderosos, es profética. En este día, dos billones de personas conmemoraremos su cumpleaños. Herodes Antipas. A él no le tocará nada.

¿Cuál es tu historia favorita sobre Juan el Bautista?

Kathy McGovern ©2018

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Undécimo Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B

23 junio 2018

Reflexionando sobre Mark 4: 26-34

Esta sección de Marcos puede ser mi parte favorita de todo el Nuevo Testamento. Nunca he visto el despliegue de nuestras vidas expresado más bellamente que cuando Jesús ofrece su brillante analogía de la semilla secreta (4: 26-29).

Así es como se construye el reino de Dios: con la bondad y la gracia cotidianas, con la educación no reconocida de padres y maestros, con decisiones éticas que otros toman nota pero nunca mencionan. La noche viene, y la mañana sigue, año tras año. Y un día, una persona que no recuerda lo lleva a un lado en un aeropuerto y le dice: “Nunca olvidaré lo que me dijiste ese día. Cambio mi vida.”

O tal vez un día, después de años de lucha, te sientas y toques una sonata de Mozart con belleza y facilidad. O tal vez su tutorial diario en español finalmente da sus frutos cuando puede conversar con, o al menos entender una conversación con, las personas agradables de la parroquia con las que ha estado sonriendo durante años.

O tal vez tus jeans ajustados FINALMENTE en forma. O tal vez finalmente los tiras y dejes de medir tu derecho a vivir si puedes usarlos o no. Ahora ESE es el reino de Dios, seguro.

Mi línea favorita ocurre después de que el agricultor disemina la semilla en la tierra, y duerme y se levanta, día tras día, y la semilla, sin él, hace brotes y crece. ¿Cómo? El no sabe.

Toma padres, por ejemplo. Ningún niño decide conscientemente cuál de sus rasgos llevará al mundo. Pero los estudios demuestran que su presencia y fuerza cotidiana la ayudarán a formar una mujer segura de sí misma.

¿Cómo? Ella no sabe. Pero tal es el reino de Dios.

 ¿De qué manera ha influido tu padre más en tu vida?

Kathy McGovern © 2018

Kathy McGovern © 2014-2015

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